jueves, 12 de septiembre de 2013

en busca del monasterio de San Salvador de Pinilla de Jadraque

una nueva caminata esta vez desde Congostrina a unos 5 kilómetros de Hiendelaencina.
Teníamos la intensión de hacer el tramo del camino del Cid que une Congostrina a Pinilla de Jadraque (unos 5 kilómetros) y de paso admirar las ruinas del monasterio de San Salvador. El día era precioso y fresquito. Salimos de Congostrina siguiendo las indicaciones de la guía papel y los postes pero al poco tiempo desaparecieron las señales y la guía no nos ayudó a encontrar nuestro camino. Pero como sabíamos hacia donde teníamos que ir fuimos campo a través, cogiendo de vez en cuando algún camino más o menos marcado. Si bien llegamos finalmente a Pinilla, no vimos ni rastro del monasterio. Pero justo en este momento llegó el panadero de Atienza con su camión y las señoras del pueblo salieron de sus casas; nos explicaron, pues, cómo ir hasta allí. Desde Pinilla el camino es mucho mejor y sobre todo más señalizado. Así que en apenas 20´ llegamos al famoso monasterio. Es una preciosidad aunque está realmente en estado ruinoso, por abandono, expolio y vandalismo. Sin embargo conserva mucha elegancia y majestuosidad. Se encuentra en la lista roja del patrimonio de Guadalajara lo que significa que tanto su propietario (persona privada) como los poderes públicos tienen que velar por su conservación.... pero claro, éstas son buenas intenciones que se quedan allí, en el papel y no salen del despacho.
Se me olvidó comentar que el campo está precioso, oliendo a tomillo y romero. Hemos disfrutado muchísimo de esta caminata que repetiremos en sentido contrario para encontrar el camino que lleva a Congostrina.
Hasta pronto

domingo, 2 de junio de 2013

Excursión en bici hasta el pantano de Alcorlo


Al sur de Hiendelaencina, y a unos 15 kilómetros por carretera, se encuentra el pantano de Alcorlo. Sin embargo se puede llegar hasta la parte final, que no se ve desde la carretera, en bicicleta.
Esta mañana nos apetecía hacer una salida familiar y disfrutar del campo que está precioso: cantuesos que crean una alfombra morada, robles con hojas nuevas, encinas en flor... Sin embargo tendremos que esperar todavía unos días más para ver la flor blanca de la jara.
Arrancamos cerca de un poste de la línea de media tensión que se sitúa a dos kilómetros del pueblo y fuimos rumbo sur. El camino es ancho, muy marcado por las rodadas de los coches: en realidad se trata de la cañada real galiana. Hasta pudimos ver las ruinas del edificio de Postas que todavía desafían el paso del tiempo, pegaditas al camino. Los niños no encontraron ninguna dificultad y pudieron ir solos todo el camino de ida (tienen 6 y 3 años). 
La llegada es realmente espectacular. Se aprecia todo el pantano y su cara oculta, la cola. Nos hemos quedado con las ganas de descender el río Bornova desde Entrerríos hasta el pantano en canoa. Os contaremos....
La vuelta fue un poco más dura porque es de subida casi todo el tiempo, aunque suave, y los niños se cansaron: Javier tuvo que tirar de ellos con unos pulpos...
Hemos disfrutado de una salida realmente bonita que recomiendo hacer ahora que el campo está verde y florido. 
Os dejo unas fotos. Hasta pronto.

miércoles, 13 de febrero de 2013

la Vereda

En cuanto llegué a Hiendelaencina empecé a leer libros y publicaciones sobre esta región, la Sierra Norte y su parque natural. 
Me di cuenta que lo más famoso era la ruta de los pueblos de la Arquitectura Negra: el Espinar, Campillejo, Campillo de Ranas, Majaelrayo y Valverde de los Arroyos. Pero descubrí también que existían unos pueblos de pizarra que habían sido abandonados tras la nefasta actuación del ICONA en los años 60 y que desde hacía unos años recobraban vida, verano tras verano, de la mano de unos amantes de nuestro patrimonio.
Ayer fuimos hasta la Vereda. Tras pasar la presa del Vado se sigue recto por un camino forestal en bastante buen estado. La senda discurre por el bosque dejando el embalse a la derecha. A unos pocos kilómetros se pasa el río Vallesora de aguas cristalinas y por fin se llega a la Vereda (7kms de recogido). El día era precioso, soleado, y las montañas nevadas: una estampa inmejorable. 
Entramos en el pueblo que es mucho más grande que lo que imaginaba y muy bien restaurado. Estuvimos deambulando un buen rato disfrutando del silencio, la luz y la belleza del conjunto. Nos dio pena no ver a nadie y nos acordamos también de la gente que creó este poblado y de lo dura que debía ser la vida allí sobre todo en invierno.
A unos metros del conjunto de viviendas que asientan alrededor de la iglesia, hay otro grupo de construcciones; al parecer las tainas que se utilizaban para guardar el ganado.
Seguimos el camino rumbo a Matallana, el siguiente pueblo de estas mismas características. Pero no pudimos llegar al encontrarse un tramo de la pista en muy mal estado, no apto para un turismo.
Volvimos pues a casa.
Nos ha quedado una grata sensación de paz, armonía y memoria recuperada. Enhorabuena a la asociación la Vereda que ha hecho posible este milagro.

Para los amantes de senderismo y cicloturistas es una ruta que os aconsejo dejando el coche en el Vado.
Como siempre os dejo unas fotos

sábado, 2 de febrero de 2013

y llegó la nieve



el pasado 22 de enero nevó por primera vez este año e invierno. Sobre las 7h45 empezaron a caer los primeros copos y no cesó hasta el día siguiente. El autobus escolar no pudo llegar y los niños se quedaron sin cole durante dos días: ¡qué alegría! Salimos hasta el parque y por supuesto el centro de salud para la concentración del medio día. Se lo pasaron en grande. Sin embargo no vimos el sol hasta el día siguiente.
He aquí las fotos que hicimos aquellos días-

martes, 18 de diciembre de 2012

Finca Río Negro, vinos de altura


Una comarca, un terroir…. un vino

La Sierra de Guadalajara encierra en su corazón sorpresas inesperadas y gratas. No se conocen suficientemente sus tesoros naturales, arquitectónicos, humanos pero más sorprendente todavía resulta el desconocimiento de su tesoro enológico ¿quién conoce su vino? Sí su vino, lejos de las grandes extensiones del sur de la comunidad autónoma o de la vecina Ribera de Duero.  A unos 20 minutos de Hiendelaencina, en un paraje situado a las afueras del bello pueblo de Cogolludo y a 1 000m de altitud se halla la finca Río Negro.
Hasta hace bien poco, pasaba a menudo delante de la gran verja de la propiedad preguntándome qué se podía esconder detrás de ella y entre sus árboles. Veía serpentear un camino por la falda de la colina a orillas de una preciosa cárcava pero no sabía dónde terminaba, en qué sorpresa desembocaba.
Hace unos días,  un grupo de amigos de la Asociación de Turismo de la Sierra Norte de Guadalajara, descubrimos su secreto. Guiados por Fernando, recorrimos su viñedo, visitamos sus bodegas tanto de elaboración como de crianza y catamos dos de sus vinos. La visión de las cepas, de las barricas de roble y el olor tan característico de la bodega me retrajeron a mi infancia, a las tardes pasadas junto a mi padre en el château donde llevaba ya más de 20 años elaborando un néctar único en el mundo, el Sauternes.
Tras el recorrido, nuestro anfitrión nos condujo a la bodega social (primera bodega en los orígenes de la finca); un lugar lleno de encanto, con su cocina antigua y chimenea señorial aguardando a los visitantes. Alrededor de una bonita mesa catamos dos de sus mejores caldos: cosechas 2006 y 2009: vinos bien elaborados, francos, afrutados y con largo regusto: sin duda alguna vinos de altura.
Descubrir esta bodega, saborear sus vinos y disfrutar de la buena compañía fue todo un regalo.

La finca Río Negro organiza visitas guiadas que incluyen catas de sus vinos todos los sábados y domingos (reserva obligatoria) y para grupos a demanda.
Sin duda alguna un lugar recomendable, otra razón para descubrir la Sierra Norte de Guadalajara.
Mi agradecimiento a la Asociación de Turismo Sierra Norte de Guadalajara por idear esta salida y sobre todo mil gracias a nuestro maravilloso anfitrión, Fernando, que nos rebeló otro tesoro de nuestra querida Sierra.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Carne de Membrillo

Hace unos diez días tuvo lugar el taller de carne de membrillo. Para los que no pudisteis estar presentes os ofrezco mi receta y unas fotos de los diferentes pasos.
Para no desperdiciar nada hemos hecho carne de membrillo -la parte española- y jalea -la parte francesa!!!!!.

Receta de la carne de membrillo.
1 kilo de fruta
1 limón
700g de azúcar

Se selecciona la fruta y se lava bajo un chorro de agua con un cepillo para quitarle la pelusilla que lleva. A continuación, y sin pelarla, se corta en daditos apartando el corazón y las pepitas. Ojo, se recogen las pepitas en un bol para su uso posterior en la jalea.
Cogemos el limón, lo cepillamos bien bajo agua caliente y lo secamos. Le quitamos la piel con un cuchillo de rallar o un rallador (se guarda la ralladura en un bol), lo cortamos en cuatro y lo echamos en una olla express junto con la fruta preparada.
Se añade agua sin llegar a cubrir la fruta y se cuece unos 20´. A continuación se cuela la fruta y se deja escurrir durante unos 30´aunque lo ideal es que pase una noche entera. Se recupera el jugo que sale en una cacerola o fuente.
Se quitan los trozos de limones y se tritura el membrillo bien con pasa purés bien con la mini pimer en una olla grande (la misma olla express es perfecta).
Se añade el azúcar y la ralladura del limón, se pone la olla sobre el fuego, se coge una cuchara grande de madera y ..... a dar vueltas.
Hay que tener mucho cuidado en no parar de remover y no tener el fuego demasiado alto porque en caso contrario podría salpicar y quemar.
Poco a poco la carne de membrillo se va oscureciendo y espesando. Cuando al pasar la cuchara de madera entre la fruta y los bordes de la olla la fruta no se cae es que la carne de membrillo está hecha.
Se pasa a una fuente o molde previamente cubierto de una hoja de papel film. Se deja enfriar y secar durante 2 ó 3 días. Luego se le da la vuelta y se vuelve a dejar al aire para que se seque la otra cara.
Finalmente se puede guardar.

Trucos y consejos:
se puede realizar sin nada pero la leve acidez del limón le da más personalidad
la fruta triturada con la mini pimer da un puré mucho más fino
al verter la carne en el molde o fuente hay que procurar que  el espesor no supere los 2/3 cms

las fotos
https://picasaweb.google.com/104300142265296984346/TallerDeCarneDeMembrillo

Para la jalea:

se filtra el jugo obtenido de la cocción, se pesa y se le añade su peso en azúcar.
Se recogen las pepitas en una gasa o un filtro para el té que se cierra con un cordón y se echan al jugo.
Se cuece a fuego medio, removiendo de vez en cuando.
Para saber si está lista se hace el truco del plato (como para las mermeladas):
se coge un plato frío, se echa unas gotitas y se inclina el plato a la vertical. Si casi en seguida se fija el líquido es que está lista. En caso contrario prolongar la cocción.
A continuación se vierte en unos botes de cristal, se cierran y se les da la vuelta.
Cuando están totalmente fríos se les puede poner recto y etiquetar así no hace falta esterilizar.

Trucos:
las pepitas están llenas de  pectina, un gelificante natural
la jalea, como las mermeladas, se sigue espesando una vez embotada.
Lo ideal es esperar como mínimo una semana antes de degustarla sobre una rebanada de pan tostado y untado de mantequilla!!!!!

Buen provecho



lunes, 19 de noviembre de 2012

paseo por una ruinas románticas

Unos días atrás mi amigo Pepe me regaló un escrito suyo, una visita contada de unas de las minas del pueblo. En ello habla de las ruinas de una finca particular que llaman "el hotel". Cuando le pregunté más sobre este edificio me habló de escalinata de dos cuerpos, de una fuente.... No necesitaba saber más para acercarme.
En seguida encontré los dos pilares que quedan en pie, vi piedras caídas al suelo cubiertas de musgo  verde, las huellas de una escalera pero nada realmente interesante. Decepcionada seguí mi camino hacia una casita en cuyo jardín florecen en mayo decenas de lilos. La rodeé, escuché unos pajaritos, admiré la duna de San Carlos a la derecha.... y decidí volver a casa cogiendo un atajo. Y allí la vi. Vi la escalera monumental de la que me había hablado Pepe y no me pude resistir. Encontré un hueco en el muro y entré. De la escalinata sólo queda un cuerpo con su pasa mano de piedra y su remate en forma de punta de diamante; está en mal estado y amenaza derrumbarse. A sus pies está la fuente, polilobulada con forma de trébol, espectacular. La vegetación lo ha invadido todo, encinas, lilos, zarzas dándole un aire romántico entrañable. Me quedé un largo rato saboreando este rincón e imaginando su esplendor pasado antes de emprender definitivamente mi viaje de vuelta.
Os regalo estas fotos.